Sandy

Sandy tiene 31 años y se dedica a la limpieza de casas particulares y cuidar a personas mayores.
Su padre tiene cáncer de próstata y ella es la que se hace cargo de los costes de su tratamiento: la radioterapia, las cremas y otros medicamentos que necesita.
Durante la crisis del Covid-19 su marido ha perdido el trabajo y dependen de su sueldo. El problema es que ahora no les alcanza para pagar el tratamiento del padre.
Pero Sandy tiene en el ADN cuidar. Aun no llegando a final de mes y tener el padre grave en el hospital, ha acogido a su prima y su vecina en casa para ayudarles durante la crisis del Covid.
La historia de Sandy es una lección de generosidad, de positividad y de resiliencia muy grande de la que todos deberíamos aprender.

Sandy